viernes, 11 de julio de 2008

casa vacía


Cuánto silencio danza a mitad de esta casa
Las alas de la noche cubren todos los muebles
En esta silla aún descansa tu sombra
La escalera respira tu aliento todavía

Las casas también reclaman compañía
Un arbusto a su lado o alguien que las mire de lejos
Para paliar la llaga que supura entre adobes
Y recordarle al mundo que siempre habrá derrumbes

Hervor de migraciones silba sobre la estufa
Cartografías de llanto en el mantel que un día fue blanco
Hormigueros de angustia entre mis uñas
Mis dedos sangran un amargo café sobre la taza

Que larga es la amargura de la noche más corta
Que arroja en las paredes sábanas de silencio
Crujen los dientes del techo a la azotea
Las moscas deletrean tu risa en el armario

De nostálgico aceite sartenes se desbordan
Mastico funerales en todas las comidas
Tiemblan ventanas y sollozan cortinas
Ya nadie inventa el fuego en la cocina. JLV

4 comentarios:

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

JLV.

Tal vez por torpeza propia no encuentro dónde ponerme en contacto contigo. Lo hago aquí. Soy Sergio Gaut vel Hartman, escritor y editor de Buenos Aires. Entre otras cosas he fundado un blog, Químicamente impuro:
http://quimicamenteimpuro.blogspot.com/
El blog está dedicado a relatos muy breves, microficciones, y ya he publicado más de 800. Me gustaría publicar algo tuyo, citando la autoría, por cierto, y enlazando a tu blog. Espero tu respuesta. Saludos. Sergio.

Dragon de Azucar dijo...

Muy buena poesía. En un mar de soledad y palabras huecas, encontrar alguien que piense parecido a uno es muy dificil, pero creo que lo he hecho y te visitaré seguido.

Saludos

JLVasconcelos dijo...

Sergio:
Agradezco mucho tu visita y la propuesta, como te lo he manifestado vía mail.
Saludos y gracias mil.

JLVasconcelos dijo...

Dragón:
Oye, pues es chido que nos enecontremos en este mar; un honor que mi texto provoque tus comentarios.
Yo también me sentí cómodo en tu blog, con tus palabras y tus visiones.
Es como estar bien jonases en la panza del cetáceo, o no.
Nos estamos leyendo y gracias, de nuez.