jueves, 1 de octubre de 2009

Nubila y el amor



Nubila salió a la calle. Aún temblaba. Hacía muy poco que la había estrechado entre sus brazos. Respiraba todavía su aroma. Sentía el calor de su piel tersa.
Nubila sabía que no la vería más, porque aun amándola tanto debía borrar su recuerdo. Todo se había complicado; una de ellas debía sobrevivir. Así estuvo mejor.
Nubila puso punto final a esa relación que le impedía ser completamente feliz.
El recuerdo del hombre que amaba surgió en sus pensamientos y todo lo que dejó atrás ya no importaba.
Nubila subió presurosa al auto de alquiler. En la calle vio a una niña pequeña que sonreía. Le recordó a su hija, a Nabila. Un llanto lejano y angustioso ardió entre sus venas. Cerró los ojos y sacando fuerzas de flaqueza trató de olvidar cómo se retorcía el cuerpecito entre las llamas. Ahora era libre para amar, libre al fin...
Nubila fue hacia su hombre, hacia el amor. JLV

3 comentarios:

Dragon de Azucar dijo...

Dicen que hacemos de todo por amor, pero a veces, ciertas personas, se pasan de la raya de los racional.

Saludos

JLVasconcelos dijo...

Master D:
Ni dudarlo. Hay amores que matan.
Gracias por tu presencia y esencia, bon Dragoon.

La pelusa lusa dijo...

una excelente metáfora sobre aquellas mujeres que sacrifican a sus hijos por un hombre. No todas las mujeres nacen con el "instinto maternal"